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Sistemas o como no se me cae una idea.

No planes. Sistemas dije. J me dijo ideas. Como proyecciones. Brillos. Pense en  sistemas como métodos para pasar los días. Brillos de productividad. Más fuerte y brillantes que la estrella que ilumina. Ayer, hablamos del ser humano. Brilla como una estrella. Porque de alguna manera está muerta. Estamos destinados a morir. Formamos parte de la extinsión. En algun lugar, estan viendo la tierra explotar. Tan lentamente y luminosa como la estrella que veo. La estrella que ilumina si mi miro por la ventana.

Para los sistemas. fui al Notion. Con la ilusión de formar constelaciones. Rutas pavimentadas. Funciono. Un rato. Hasta que la novedad se volvió lenta. Ahi. En el limite de lo nuevo y lo cotidiano. Ahí reside las cuestiones que acomplejan al ser humano.  Y para los sistemas, necesito idea nuevas. Que se hagan uno con lo cotidiano. El equilibrio como concepto, cultura y religión.

 Hasta acá hoy. No estoy para nada satisfecho. Pero necesitaba publicar algo. El  placer de comprar y publicar. Ya lo sabes. No hace falta que lo explique. 

MAXIMAS

1. A ver si gritando más fuerte llena más el espacio.
2. Toda oportunidad arranca con una traición
3. Quién le pone el nombre a las cosas ?
4. No hay dos tigres iguales en la montaña.
5. Si queres llegar alto, no mires atrás.
6. Lo que estaba escrito, lo borre.
7. La única forma de conciliar con los problema es dormir
8. Nunca te sientas culpable por empezar de nuevo
9. Cómo percibes la velocidad ?
10. Los monstruos de la universal.
Phantoman . Goumont . Cine
11. " Lo peligroso como escencia ! ( Band Music )
12. Efecto para pequeño ser.

TENGO MUCHAS GANAS

de dejar esta plataforma blogger y mudarme a medium. Todxs están allí. Los que consumo, escriben ahí. Es el deseo de pertenecerel que me hace pensar en ello. Como así también, en una época, quise estar en worpress. De hecho tengo uno hecho. Ya no me acuerdo ni el nombre. Este año intente volver. Dar un paso más y comprenderlo realemnte. Para ello me compre un curso, que nunca termine. Para otro día quedara la historia de como no me rinde el dinero. Pero, por ahora, sólo quiero contar que siempre me quise ir de blogspot.
Así que J tiene razón. No me da la cabeza, por eso me quedo aquí. Este que escribe, redobla la apuesta, y decide quedarse en blogspot. Porque soy un cabeza dura. Hoy este blog es punk. Lo considero mi resistencia. El unico espacio o lugar donde realemnte me vacío.
Ampliando el concepto, hoy vengo a vaciar algunas prácticas que no tienen mucho sentido. Si ya me leiste, sabrás que me hice un poco adicto a los newsletter. Y el asunto es que en algunos de ellos, las noticias se repiten. También, coordino mails con cuenta de instagram. Entonces, ahí vuelvo a repetir contenidos. Como por ejemplo,  el portal de noticias uno. Estxs pibes están revolucionando el modo de informarnos. Su insta es dinamico e interactivo. Siempre están involucrando a sus seguidores haciendo preguntas y encuestas. Pero yo estoy subcripto a su newsletter. Hoy por hoy,  prefiero el mail. Estoy en una época que no veo stories, así que no veo la necesidad de seguirlos en insta. Ahora me pregunto si puedo seguirlos sin que me lleguen a mi portal las entradas actualizadas. Así que hasta que los descubra, voy a clickear Dejar de Seguir.
Listo. Uno menos. Valga de redundancia. Voy a la verdurlería. Tal vez, vuelva a seguir vaciando.

Analogía empática

El protagonista de la novela fantástica que leo tiene una mancha azul en el pómulo derecho. Al empezar la historia, él no la tenía. Fueron las cirscuntancias lo que desecadeno en la aparición de esa mancha que no sabe que significa. Pero está ahí, como un personaje secundario. 
Hace tiempo, me salió una bolita de grasa en el pomúlo derecho. Tampoco estuvo ahi desde los primeros dias de mi vida.  Ni hablar, que desconozco el origen. Había planificado ir a revisarla con un especialista. Pero me dijieron que era normal. Entonces esta ahí, imperceptible para el ojo humano, como un personaje secundario.

Hoy te convertís en hombre...

..me compre calzones por primera vez. Yo sólo. Yo como ser racional que toma desiciones. Más dentro de una noche, este hombre se transforma hacia la irracionalidad. No quiere que la productividad se base en comprar y hacer.
Me puse el pijama debajo del jean sin calzones ya que están todos en el canasto para lavar. Hace un rato baje al lave-rap. Espero a la moto que me va a traer comida. Pienso mucho en este blog. En la vida social global de la intermedia. Siempre se vuelve. Es el karma.

Vivir sólo

es poner la música al palo, bañarte con la puerta abierta y llevarte una lata de birra a la ducha.

22.04.2015

Hoy no me bañe. 

A la noche voy al cumple de M, así que inevitablemente tendré que pasar por el agua. Ayer J terminó la invención. No le pude contar sobre Bioy, sobre la isla. Un continente es una gran isla. J se va a una isla que queda en un continente con muchas islas. La idea de la isla es lo que nos mantiene alertas. La isla nos separa kilómetros, nos hace pensar en los dos. La islas se mueven, las corrientes son fuertes e insistentes, Hubo un tiempo que la tierra era una gran isla sin límites. J y yo somos dos isla que se mueven en la corriente. Se juntan los dos pedazos de tierra, somos Pangea, 

Quiero tomarme una foto pero no tengo cámara. Quiero escribir una poesía pero no tengo palabras.

Atrapamos al mounstro, Henry. Me doy asco al verme. Quisiera vomitarme y volverme a tomar aún tibio. Soy tan debíl, un papel que se mueve en el viento.

"Hola 2015": no hay forma de escaparle a los clichés.

El elogio de la repetición que sería la analogía al gran título de una de las obras de Erasmo. Como sea, solo vine a anunciar que es la primera vez que prendo el aire acondicionado en el año. Y, lo mejor de todo, me siento fresco, contento y despierto. Otra vez, hago todo lo que me dije no volver a hacer. Una, seguida de la otra. Se loopea mi milimétrica cinta de vida minimalista y pampeana.

Comida para llevar: tercer ojo.

La primera vez, después de casi dos años, que llame a un delivery para la cena estando solo. Fue después de un anti-domingo con L en el que hablamos del deseo. Porque me había confesado que quería comer un sándwich de jamón y queso. Y yo le había contado que no había almorzado y que si me ponían enfrente una hamburguesa de carne completa, con huevos fritos y papas. No duraría en atacarla.
Entonces, vuelvo al lugar donde deje mi ropa planchada y doblada. En un momento, pensé que no comer carne me abriría un nuevo modo de vivir. Y si en parte, el primer envión fue sorprendente. Ya no es suficiente. Y la lucha es contra el queso. Porque mi vegetarianismo es tan cómodo como mi vida sin decisiones.
Ahora tardo en escribir en el vórtice, porque le confesé a T lo que siente sin verme, sin tenerme cerca. Una conexión que va más allá de la vida terrestre. Y de nuevo vuelvo al lugar donde deje mi ropa plancha para buscar la remera que me hace sonreír. La zapatillas con agujeros que me hacen recordar a sueños adolescentes.  
No creo que vuelva a pedir comida. Tengo manos, tengo cocina, tengo habilidad, tengo ingenio y tengo un vaso lleno de conformismo barato, listo para ser tomado. Mientras  tanto, uno busca un líder que le marque el camino entre tanta neblina: Gary Yourofsky

Mi destino es de soledad y me cago de risa

Termine Cien Años de Soledad. Me paro de pie y aplaudo. De nada sirvió resistir.
Desde que la rueda, es rueda, al mundo no le quedo otra que avanzar. Ir para adelante, llevarse todo puesto. Es el destino de la invención. El espectáculo debe continuar, porque la rueda no puede parar, gira, gira, rueda y gira. Está en su escencia y es parte de nosotros. Como aquella rueda que fue circulo hasta que en un momento se resquebrajó y se expandió. Y no para de extenderse, como el universo. Crea nuevos mundos, nuevos caminos, nuevas vidas, Y se extiende y rueda, gira y rueda. Es el vórtice del reino de Ubu. Es el misterio que nos deja a un paso del abismo. Es el espíritu de seguir caminando. 
Pasa tan ràpido, que sentarse a arrancar hojas del calendario, contar los días con los dedos, marcas fechas pasadas, escribir en la agenda, es el placebo que hace del viaje algo más lento. Aunque es inevitable seguir porque cada paso que damos es hacia adelante. El cuerpo inconscientemente nos da esa energía pura e inocente de seguir creyendo en uno. Sin pensar, mis pies se ponen frente al mundo, mis ojos miran al horizonte, me dice que me arregle, que aunque caiga, ahí va a estar para que siga adelante, y rueda, gira y rueda. No importa lo que pase, con otro paso, otra historia, otra palabra, otro silencio, otro recuerdo. Qué le queda entonces al mundo redondo como una rueda más que girar y girar y girar. 

Como el fantasma....

Más de una vez, me dio miedo. Los pies fríos, la crema corporal con gusto a coco, la pantuflas de papá, la comida frezada, la luz de la puerta prendida, el aire acondicionado. Me dio miedo saberme sólo en cuartos tan vacíos, en cocina limpia, en sabanas limpias, en televisiones apagados, en camas hechas, en lavarropa innecesario. Me dio miedo, sentir el peso del vacío. Más de una vez, quise mantener los ojos abiertos, ver que pasaba realmente aquí. Cómo es vivir aquí. Pero el miedo, miedo incoloro, inmaterial, me hace olvidar las veces que tengo realmente pánico de tocar mi pies el piso. 
Y pasar, como un fantasma, levitando, sin desacomodar, sin dejar rastro, sin habitar la casa, dejarla sin marcas, sin olores, sin machas, sin significaciones. Como si nunca nadie estuvo. Como si el que escribe estas palabras, tampoco está. Como si hubiera alguien más. Como si el miedo sea reconocible. Más de una vez, pensé en todo y me dio miedo. 
Ganamos la batalla, pero no la guerra dije mientras veía al señor dejar la canasta de mimbre e irse por la misma puerta que la que entro. Hubo una vez, en la que conocí a una persona que no podía volver sobre sus pasos. No supe si era una enfermedad o solo lo hacía en público. Poco importa, salvo por el hecho de la noción de la repetición. Hubo una vez, en que quise indagar sobre las acciones que uno hace de forma mecánica. Como el señor, que va todos los domingos al puesto de diarios y después vuelve, sobre sus propios pasos y entra al local. Toma la canasta de mimbre y se dirige donde las tortitas negras yacen.
L odiaba al señor de las tortitas negras. Yo también lo odio. Pero admiro a L por ser más expresivo y no guardarse nada. Tal vez, porque sus pantalones son más ajustados y no tiene lugar en los bolsillos para poder guardarlas. L, directamente, escondía las tortitas negras. Y el señor, el señor de las tortitas negras, se resignaba, preguntaba y se iba, sobre sus propios pasos, con una docena de medialunas y ninguna tortita negra.


Cualquiera

A las dos y media cené dos pedazos de pizza descongeladas, frías y viejas. A las cuatro y media desperté para afeitarme como pude. Como pude llegué al colectivo de las y cuarto. Estoy de buen humor y mal afeitado.

Triste, solitario y tienes un e-mail.

Me encantaba escribir mails. El hecho de saber que lo escrito era para alguien y esa persona lo leería me reconfortaba. Hola, inseguridad, te comparto toda mi carpeta de archivos de word. La pelí, otro relato meloso, innecesario, obvio tiene dos aspectos interesantes. Tal vez tres, si es que la vi por ser la única que estaba subtitulada. La escena del café Sarbuck, lease año 1998, es fantástica. Fue el gancho. Y después su versión adoctrinadora sobra el capitalismo y todo lo que sabemos de el. 
Sí, preciso otra inicial en mayúscula para tipear una líneas y mandar un mail.
Seguramente utilizo mal su nombre pero queda bien y poco importa realmente. Nunca leí su novela, la que inaugura en cierta manera ese porte. Porque cuando pienso en burocracia digo Kafka, me nombres tribunales y me encuentro con Kafka, me cruzo con hombres grises de traje y corbata y recuerdo a Kafka. Cada trámite que consta más de dos etapas ya puede ubicarse en una frase de un goce estético supremo e intrigante "Me ha pasado una cosa kafkiana".