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Perfil psicológico de adicto a todo

Hace dos días, que antes de salir del laburo, me tomo un café corto con crema. No hago otra cosa, en estos momentos, que esperar que sea mañana, a esa hora, en que muero por el café con crema.
Me compre una Cretona y me estoy fijando cómo cuidarla.

Todo retratista debe ver Las playas de Agnes.

Tanto cuesta concentrarse que me vi está pelicula en cuatro días y dos semanas.

Mi camisa celeste

se mancho de salsa de chocolate que se endureció. Mi brazo derecho, el de la mancha, dejo de moverse. Escribo estás palabras mientras siento que la parte derecha de mi boca empieza a paralizarse. Que mi ojo derecho, mira fijamente para un punto fijo. Y mi fosa nasal derecha, la del lado de la mancha, a dejado de inspirar.

Es poesía

un ventilador encendido, dando vueltas lentamente.

Hay una explicación psicológica

para entender porque dejo los platos sin lavar a la noche. Todo lo que hago merece una explicación.

Felipe de Melo

Ayer marque territorio. La mina que vivía antes me dejo un papel higiénico. Una genia.  Me ahorre de  limpiarme el culo con papel de diario. O de tocarle la puerta al vecino para ver si podía utilizar su baño.

Acabo de

lustrar los zapatos.
Ese momento en que terminan los avances, se apagan las luces y la pantalla se ensancha unos centímetros. ¡Me hace tan feliz!
Admiro a las personas que utilizan adjetivo "bucólico". Más aún, me enamoran aquellas que conocen su significado.
Vas a comprar comida para tu perro y lo llevas a él porque no tenés idea de qué come. "Hola, si, este es mi perro y quiere comer lo de siempre, no le des otros alimento porque ya es viejo y le va a hacer mal.". Lo mejor que el vendedor le dice "hola Uli" y me da lo que Uli quiere. Comunicación perruna del más allá. A veces pienso: "pucha, que divertido sería que mi perro empiece hablar, ¿cómo sería su voz?".  Yo me animo a decir más o menos lo que diría: "che flaco no tenés un cigarro, esto de ser mascota me estresa". 
Después de meses, volví a meditar con ventana hacia el noreste.
Tengo antojo de pistachos y the Walking Dead.

Ganar o perder.

Se vuelve elección cuando del otro lado de la red está tu encargado.